La Medicina Estética #MedicinaEstetica #MedicinaGeneral

Desde la Antigüedad se han aplicado técnicas para el mantenimiento y promoción de la estética y la belleza femenina y masculina. Los fines de la Medicina Estética son la restauración, el mantenimiento y la promoción de la estética, la belleza y la salud, para lo que utiliza prácticas médicas y de pequeño intervencionismo, en las que se emplea anestesia tópica o local y en régimen ambulatorio.

A todo ello se une que es cada vez mayor el número de personas que, sin presentar una patología previa, sí demanda una mejora de su imagen, aspecto que el Sistema Público Nacional de Salud no puede abarcar.

En el siglo XX aspectos como el tratamiento de afecciones estéticas en muchas especialidades médicas, la complejidad en aumento de las técnicas empleadas, así como las responsabilidades legales derivadas de estas actuaciones requieren que este tipo de intervenciones estéticas sean practicadas por un personal médico cualificado.

El objetivo principal que persiguen estas técnicas es ejercer una verdadera medicina preventiva, puesto que un aspecto estético adecuado siempre es beneficioso para el paciente y ayuda al bienestar y a una mejor salud general.

La Medicina Estética nunca utiliza técnicas de cirugía mayor ni que requieran anestesia general, como sucede en el caso de la Cirugía Estética, que en la mayoría de sus actuaciones implica un ingreso hospitalario del paciente.

Mención aparte merece la Cirugía Plástica dedicada a la reparación de las deformidades y la corrección de los defectos funcionales. En ella se engloban intervenciones dirigidas a reparar tejidos del organismo afectados por una enfermedad, accidente o derivados de lesiones producidas por quemaduras de alto grado, casos en los que es más común su denominación como Cirugía Reconstructiva, Reparadora o Cirugía de Quemados. En este sentido, la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME) defiende la colaboración con los cirujanos estéticos para mejorar la seguridad y la eficacia de las intervenciones en los tratamientos estéticos y para minimizar al máximo los posibles riesgos en ese ámbito de actuación.

¿Qué trata la Medicina Estética?

Acné y secuelas

El acné se caracteriza por una inflamación de la piel de causa bacteriana caracterizada por erupciones superficiales, que son ocasionadas por la oclusión de los poros de la misma a consecuencia de los cambios de la unión pilosebácea (folículo piloso y glándula sebácea).

Empieza en la pubertad y adolescencia, pero puede aparecer a cualquier edad debido a los cambios hormonales. Tiende a desaparecer y remitir después de la pubertad, pero a veces puede durar décadas. Las zonas más habituales donde aparece son la cara, el pecho, la espalda, los hombros y los brazos. La lesión se presenta en diferentes formas y grados de afectación:

  • Leve: comedones y espinillas
  • Moderado: pústulas y pápulas
  • Moderadamente grave: nódulos, quiste y pápulas simultáneamente y mezclados
  • Grave: zonas de nódulos y quistes dolorosos, de pústulas y pápulas y de comedones y espinillas, todo al mismo tiempo

El tratamiento es variado y depende de las circunstancias. Es importante el tratamiento para evitar las secuelas del acné, como marcas, manchas y pequeñas cicatrices en la piel, denominadas en “pico de hielo”.

Arrugas

Las arrugas son una de las manifestaciones generales del envejecimiento. A medida que la piel se va deteriorando en el tiempo, por el sol, el tabaco, el stress, etc., es decir por la producción de radicales libres, van apareciendo. Las clasificamos en dos grandes grupos:

  • Arrugas de expresión: las que se manifiestan con el movimiento, es decir con la mímica o expresión facial. Son las arrugas del entrecejo, de la frente, perioculares
  • Arrugas gravitatorias, producidas por la pérdida de tensión y tersura de la piel, son principalmente las del tercio inferior de la cara

Con el tratamiento adecuado podemos retrasar la aparición de estas arrugas, o de suavizarlas una vez se han establecido.

Arrugas de expresión

Son consecuencia de los movimientos expresivos faciales y se van acentuando con el paso de los años. Se localizan en la frente, el entrecejo, la zona externa de los ojos (patas de gallo), dorso de la nariz, alrededor de la boca (código de barras), surcos nasogenianos y comisuras bucales.

El tratamiento idóneo para corregir las arrugas de la glabela es la inyección de toxina botulínica en cantidades mínimas, ya que relaja los músculos cuya contracción son la causa de la aparición de estas arrugas. El resultado es un rostro más relajados y sin arrugas, en definitiva, más joven.

La toxina actúa de forma selectiva y relaja la expresión del rostro. Si se aplica correctamente, el rostro no pierde expresividad. Su efecto se muestra a los tres días, aproximadamente de haber sido inyectada. Su duración oscila entre los cuatro y los seis meses, por lo que es necesario someterse al tratamiento dos o tres veces al año.

Celulitis

Es una de las principales demandas de tratamientos en Medicina Estética. Sus causas son variadas y sus tratamientos múltiples y en permanente evolución. El médico estético debe escoger para cada paciente la técnica más adecuada, según las circunstancias.

Se trata de una alteración de las células adiposas caracterizada por afectar a casi todas las mujeres (95%), localizarse en zonas específicas, provocar acúmulos localizados de células grasas y causar un estancamiento de la microcirculación y los líquidos.

Su grado de evolución depende de las vidas metabólicas como la pubertad, menstruación, embarazos, etc. También se da en hombres, pero con menor frecuencia. La localización puede ser en trocanteres (pistoleras), a todo lo largo de la pierna, abdomen, rodilla, brazos, pantorrillas, etc. Puede llegar a ser dolorosa.

El tratamiento más frecuente es la mesoterapia asociada a técnicas como ultrasonidos, presoterapia, masaje subdérmico, radiofrecuencia, etc. Requiere un mantenimiento habitual.

Cicatrices y queloides

 Son el resultado de la reparación de la piel ante una lesión que la haya roto. Su coloración varía a lo largo del tiempo: son rojas al principio y posteriormente, en un plazo aproximado de un año, se hacen blanquecinas o adquieren un tono similar al de la piel. Cada zona del cuerpo tiene una tendencia de cicatrización: los párpados es donde mejor cierran y el escote donde peor.

Si la cicatriz está abultada pero no ha salido de los bordes de la herida, se la denomina cicatriz hipertrófica y, si sale de los bordes, se la llama queloides. Nunca desaparecen por completo, pero sí que se pueden atenuar y a veces lo hacen espontáneamente. En caso contrario, el médico estético aplicará el tratamiento más adecuado al caso. Se pueden utilizar infiltraciones Intralesionales y láseres.

Cuperosis y rosácea

Consiste en la presencia de venas rojas dilatadas en el rostro. Es frecuente en pieles que enrojecen con el cambio de temperatura, emociones, alcohol o algunos alimentos. Otros factores que la desencadenan y la agravan son la herencia genética, los cambios hormonales y el embarazo. En el caso de la rosácea, aparecen también granitos parecidos a los del acné.

El tratamiento más recomendable es con láser o luz pulsada, así como la aplicación de cremas tópicas específicas. Es muy importante proteger la piel del sol.

Estrías

Son cicatrices atróficas de la piel, resultado de estiramientos bruscos de la misma. Las causas más comunes que la provocan son el crecimiento durante la adolescencia (en mamas, caderas y piernas), la gestación (en abdomen y caderas), los aumentos de peso, la musculación, las alteraciones endocrinas y ciertos tratamientos.

Al principio son de color rojo y con el tiempo se blanquean. Se convierten en líneas blancas, deprimidas al tacto. El único tratamiento que las elimina por completo es la extirpación quirúrgica, y ésta sólo puede realizarse en el abdomen. Sí que se mejora notablemente su aspecto a través de dermoabrasión, peelings, mesoterapia, etc. Es muy importante que el médico inicie el tratamiento lo antes posible a fin de obtener los mejores resultados.

Envejecimiento de la piel

Es un proceso dinámico cuya evolución depende de factores genéticos, hormonales y ambientales. El envejecimiento de la piel se debe también a condicionantes intrínsecos (cronológicos) y extrínsecos (fotoenvejecimiento).

El resultado es que la piel sufre alteraciones en epidermis y dermis, a la vez que se produce una reducción del tejido graso subcutáneo. Las consecuencias son sequedad, flacidez, pérdida de elasticidad, menor capacidad de regeneración, menor espesor y una acentuación de los pliegues, lo que desemboca en la aparición de arrugas.

Los implantes faciales son una técnica muy utilizada para atenuar este problema. Hay gran variedad de materiales de relleno en el mercado: los hay reabsorbibles y no reabsorbibles. Estos últimos son indicados sólo para surcos nasolabiales profundos y para pérdida de volumen en los pómulos.

Flacidez muscular

Es la pérdida de consistencia al tacto en la musculatura, incluso en contracción. Las causas más frecuentes son el sedentarismo, reposo post traumatismos u otras afecciones. Es importante diferenciarla de la grasa localizada.

Los tratamientos más recomendables son plataformas vibratorias y electroterapia de estimulación muscular. El médico orientará además al paciente para que incremente su actividad física habitual.

Flacidez de la piel

Consiste en el descolgamiento o exceso de piel que aparece por causas genéticas, adelgazamientos bruscos, períodos postgestacionales y la edad. A partir de los 40 ó 50 años, todas las personas la sufren en mayor o menor medida. Afecta tanto a la cara como al cuerpo.

Las técnicas para mejorarla más utilizadas son mesoterapia, electroterapia y radiofrecuencia. En casos muy graves hay que recurrir a la cirugía. Al ser una afección que empeora con el tiempo, es importante realizar controles periódicos y mantenimiento de los resultados conseguidos.

Grasa localizada

Es el acúmulo graso que se deposita entre la piel y los músculos provocando alteraciones en la silueta corporal. Aunque existe una predisposición genética individual, suele aparecer tras la pubertad y se puede mantener durante toda la vida si no se realizan tratamientos. Empeora cuando se engorda y se reduce ligeramente cuando se adelgaza, aunque nunca baja en la misma proporción que el resto del cuerpo.

No hay que confundirla con celulitis o piel de naranja, que son problemas de piel que pueden o no estar asociados a grasa localizada. Tampoco a la obesidad, en la que se produce un aumento proporcionado de toda la grasa corporal.

El médico estético realizará una exploración y descartará otras causas a los que pueda deberse la alteración de la silueta (problemas óseos o musculares). Debe ser realista con el paciente a la hora de hablar de posibles resultados. Hay muchos tratamientos para combatir la grasa localizada: mesoterapia, ultrasonidos, radiofrecuencia, liposucción, etc.

Hirsutismo

Es el término médico que denomina el crecimiento excesivo de vello en mujeres siguiendo un patrón masculino de distribución, como en patillas, barbilla, cuello, areolas mamarias, tórax, muslos, espalda y cerca del ombligo. En casi todos los casos genera un problema estético. Es un trastorno que afecta aproximadamente al 10% de las mujeres en edad fértil.

Con la edad y en especial con la menopausia, la cantidad de vello facial se incrementa y en muchas ocasiones se transforma en pelo terminal, debido al aumento de los niveles de testosterona. El incremento de esta hormona también puede deberse a obesidad, síndrome de ovario poliquístico, hipotiroidismo, afecciones de las glándulas suprarrenales y la utilización de ciertos medicamentos (minoxidil, fenitoína, esteroides, anabolizantes, ciclosporina, corticoides y algunos contraceptivos orales).

El tratamiento depende de la causa que lo provoca, aunque los más utilizados son la fotodepilación y el uso de retardadores del crecimiento del vello. Es imprescindible una exploración física y, en muchos casos, una analítica de los niveles hormonales. No obstante, es frecuente el hirsutismo idiopático, es decir, de origen desconocido.

Obesidad y sobrepeso

La obesidad consiste en el aumento del tejido adiposo en el cuerpo de manera desproporcionada, lo que provoca perjuicios en la salud e inestetismos. El médico clasificará la obesidad de acuerdo con el índice de masa corporal del paciente (que relaciona peso y estatura). También se mide el índice cintura-cadera, pues el acumulo de grasa en la zona abdominal implica un mayor grado de complicaciones.

Los pilares básicos para su tratamiento son la modificación de los hábitos de alimentación y la actividad física. El tratamiento del paciente con problemas de peso siempre debe ser personalizado, para adaptarse a las necesidades individuales.

Queratosis seborreica y cuerno cutáneo

Son lesiones benignas de muy distinta apariencia, tamaño y número. En general son pequeñas manchas elevadas bien definidas, con superficie rugosa algo fisurada. El color varía desde el negro hasta el amarillo, pasando por diversas tonalidades de marrón. Suelen darse en ancianos, aunque recientemente también están apareciendo en personas de raza blanca que han tomado el sol en exceso.

Es muy importante diagnosticarlas para diferenciarlas de lesiones malignas. Según su localización y extensión, se optará por diferentes terapias: ácidos a altas concentraciones, láser, electrocoagulación, congelación o LED’s con ALA.

Quistes de Millium

Son los llamados puntos blancos, es decir, pequeños bultitos de color blanco o crema que suelen aparecer en la cara: alrededor de la zona periocular y pómulos. A veces están asociados al acné y otras veces aparecen después de quemaduras solares, tras la exposición crónica al sol y en fumadores habituales.

Se diagnostican mediante observación directa. Se extraen con una aguja y no queda cicatriz ni marca, pero es muy importante extremar la higiene y, sobre todo, corregir las causas que los provocaron: acné, sol y tabaco.

Quistes sebáceos

Consisten en tumores benignos más o menos grandes, bien localizados, redondos e indoloros. Suelen crecer rápidamente y aparecen en cualquier parte del cuerpo, cara y cuero cabelludo donde existan glándulas sebáceas. Se causan por el cierre al exterior de una de estas glándulas.

El médico estético la diagnostica a través de la visión directa y la palpación, para descartar lesiones vasculares de aspecto similar. Se extirpan quirúrgicamente con anestesia local. Es conveniente eliminarlos cuando son pequeños, puesto que dejan cicatriz.

Manchas cutáneas y alteraciones en la pigmentación

Son áreas de pigmentación parduscas, más o menos claras, según su evolución; con formas y tamaños variables, que aparecen en la cara, cuello, escote, brazos y manos, y en general en zonas expuestas al sol. Son debidas a un crecimiento o aumento de actividad de los melanocitos (células que dan el color a la piel), por la acción del sol o por el propio envejecimiento de la piel. En cualquier caso, el sol las empeora.

Antes del tratamiento, el médico hará una exploración de las mismas (dermatoscopia, luz de Wood), para descartar alteraciones premalignas y planificar el tratamiento más adecuado.

Nevos

El nevo es el crecimiento benigno de células de la piel. Si están pigmentadas, dan lugar a nevos epidérmicos (lunares con aspecto verrugoso). Otras veces aparecen como nevo azul, es decir, un pequeño lunar redondo y liso de color azul. No se conocen las causas que los provocan, pero siempre son benignos.

No obstante, su aspecto a veces es parecido al de otras lesiones de la piel que pueden no ser inofensivas. Por eso es muy recomendable que el médico estético realice una dermatoscopia para descartar malignidad. Se tratan con láser, aunque los nevos muy grandes pueden requerir cirugía.

Puntos de rubí

También conocidos como angioma simple o hemangiona cereza.

Son pequeños puntos sobreelevados lisos de color rojo o morado que aparecen en tronco y menos frecuente en brazos o piernas.

No tiene repercusión médica, aunque a veces pueden picar un poco.

Su tratamiento es por estética y consiste en cauterizarlos con láser, frío o electrocoagulación.

Varices estéticas

Se forman por dilataciones anómalas de las venas de las piernas, debidas a la incapacidad de la pared venosa de mantener su función e impulsar la sangre hacia el corazón. Además de los problemas estéticos que causan, pueden originar complicaciones como flebitis, trombosis, úlceras, hiperpigmentaciones y estasis sanguíneo, lo que ocasiona pesadez, hormigueos y edemas.

Antes de comenzar los tratamientos, el médico realiza una exploración completa de ambas piernas para descartar patologías profundas y contraindicaciones. Los tratamientos más eficaces son microflebetomía (con anestesia local), inyecciones con esclerosamentes o microespuma, crioesclerosis, fotoesclerosis o esclerosis con láser y la radiofotoesclerosis, técnica que combina láser y radiofrecuencia.

Los tratamientos eliminan las varices que ya han aparecido, pero no previenen las causas que las originan, por lo que es posible que aparezcan otras nuevas. Sí que se pueden tratar de prevenir con medidas higiénico-dietéticas que recomendará su médico estético.

Verrugas

Pueden ser planas o abultadas. El tratamiento a escoger depende de su localización, pero los más comunes son láser, electrocoagulación, congelación, ácidos a altas concentraciones y preparados dermatológicos especiales.

En todos los casos el médico estético debe hacer un diagnóstico preciso y decidir el tratamiento más idóneo. Las verrugas curan sin dejar cicatrices, pero es muy importante eliminarlas todas debido a su carácter infeccioso.

Técnicas y tratamientos en Medicina Estética

La presente sección y sus apartados ofrecen una breve información divulgativa para personas interesadas en la medicina estética. No se incluyen técnicas quirúrgicas de envergadura, que son materia que corresponde a los cirujanos estéticos.

Antienvejecimiento

Una de las consultas más habituales es el tratamiento y prevención de los efectos del envejecimiento propio de la piel. Este proceso se caracteriza por:

  • Pérdida de elastina y de colágeno
  • La piel se presenta más seca y ajada
  • La epidermis está más adelgazada y el estrato corneo tarda más en regenerarse
  • Disminución de su secreción sebácea
  • Vascularización disminuida

Este campo se trata con gran variedad de tecnologías y medios cosméticos en los que se trata en conjunto todos estos efectos, consiguiendo una mejora en la apariencia de la piel y en su luminosidad.

Para conseguir el efecto de rejuvenecimiento de la piel se aplican técnicas como:

  • Radiofrecuencia, para redefinir el ovalo y compactar la piel
  • Fotorrejuvenecimiento facial no ablativa, para homogenizar la tonalidad y textura de la piel
  • Electroporación-transdérmica y mesoterapias faciales, que potencian una hidratación a nivel profundo

De esta manera se consigue prevenir los efectos del tiempo y agentes externos.

Blanqueamiento dental

Consiste en la aclaración o eliminación de las manchas o coloraciones no deseadas en los dientes, que son consecuencia de hábitos como fumar, ingerir algunas bebidas o alimentos (café, refrescos de cola, cítricos, espinacas, vino tinto). Otras veces se deben a alguna enfermedad, traumatismos o a tratamientos con fármacos como la tetraciclina durante la infancia.

El objetivo es conseguir el blanqueamiento sin dañar el esmalte o la dentina. Para eso se aplican geles oxidantes fotosensibles. Estos productos se filtran a través del esmalte y provocan la oxidación de la dentina, lo que produce un aclaramiento de los tejidos dentarios. El resultado dependerá de cada paciente, quien durante cierto tiempo no puede usar ni pastas dentífricas ni enjuagues.

Existe un tratamiento con peróxido de carbamida que se puede realizar en el propio domicilio. En este caso, el producto se aplica a una férula que se amolda a los dientes y que se coloca de noche. En las clínicas, se suele utilizar peróxido de hidrógeno, que requiere la aplicación de luz de plasma, luz láser o lámpara de polimerizar para su activación. La duración aproximada del tratamiento es de una hora. Actualmente se está ensayando un nuevo sistema que utiliza ozono.

Carboxiterapia

Es un tratamiento no quirúrgico en el que se usa terapéuticamente el anhídrido carbónico (CO2) por vía percutánea, subcutánea o intradérmica. Se aplica para mejorar la microcirculación sanguínea en caso de úlceras vasculares, para reducir los tejidos grasos (mediante la ruptura de la membrana de la célula grasa) y para rejuvenecimiento cutáneo. En este último caso, se consigue una oxigenación que mejora notablemente la elasticidad de la piel. También se utiliza como complemento de la lipoescultura.

La terapia consiste en microinyecciones de CO2 médico en la zona a tratar, mediante una finísima aguja conectada a un aparato que regula la velocidad del flujo, el tiempo de infusión y la dosis. Este gas no representa ningún peligro, puesto que es el mismo que expulsa nuestro cuerpo a través de la respiración. Los tratamientos corporales suelen ser de unas 20 sesiones, que se suelen realizar dos veces a la semana. Los tratamientos faciales se suministran una vez a la semana. Cada sesión requiere unos 20 minutos y el paciente puede reanudar sus actividades habituales inmediatamente.

Crioterapia

La crioterapia engloba un conjunto de técnicas que utilizan el descenso de la temperatura corporal como método terapéutico. Para ello se utilizan sistemas como baños, aplicación de compresas heladas, masajes con hielo, pulverizaciones refrigerantes o aplicación de sustancias que generan frío.

Las aplicaciones de la crioterapia van desde la celulitis a la flacidez pasando por las adiposidades localizadas o la eliminación de verrugas. El frío tiene un efecto tensor sobre la piel al estimular la contracción de sus fibras elásticas y sobre el metabolismo de la grasa, ya que estimula mecanismos que intentan elevar la temperatura en la zona tratada, lo que conduce a una eliminación más rápida de las toxinas y a una tonificación de los tejidos.

La crioterapia se utiliza en el tratamiento antienvejecimiento de la piel y sus síntomas como la atonía, la flacidez, la desvitalización y las arrugas. El descenso de la temperatura puede ayudar a mejorar el contorno de aquellas zonas del cuerpo en las que se acumula la grasa no deseada como los gluteos, las caderas o el abdomen.

Es un método muy utilizado para la eliminación de las verrugas mediante su congelación. La congelación de la verruga supone la destrucción de las células de la piel que la provocan y suprime su capacidad de multiplicarse.

Dermoabrasión

Técnica para regenerar homogéneamente las capas más externas de la piel mediante su exfoliación mecánica (lijado), hasta llegar a la dermis. Es muy apropiada para el tratamiento de estrías, cicatrices planas, marcas de acné y, en general, cualquier proceso que haya alterado la uniformidad de la piel.

Dietoterápia

La Dietoterápia utiliza la relación entre alimentos y nutrición como herramienta para tratar enfermedades y trastornos relacionados con la alimentación. Las dietas terapéuticas suponen una modificación de la alimentación habitual, que responde a las características de cada paciente, para conseguir curar una afección, complementar un tratamiento farmacológico o servir de apoyo a otras técnicas de la Medicina Estética.

Tiene como objetivo restablecer los posibles desequilibrios bioquímicos a los que se enfrenta el organismo y que en ocasiones pueden alterar el bienestar físico. Estas dietas proporcionan la cantidad, frecuencia y calidad adecuada de micronutrientes para restaurar este equilibrio y mejorar los niveles de bienestar y salud. La dieta es además una importante herramienta para el control del peso corporal -su disminución, aumento o mantenimiento- y la lucha contra el envejecimiento.

Existen distintos tipos de dietas terapéuticas que se adaptan a las necesidades de cada paciente. Entre ellas se encuentran las dietas controladas en energía; las dietas controladas en glúcidos, en las que se eliminan los carbohidratos de absorción rápida; las dietas controladas en proteínas; las dietas controladas en lípidos; las dietas modificadas en sodio; y las dietas controladas en potasio.

Drenaje linfático

El drenaje linfático es una especialidad de masaje que mediante una combinación de movimientos lentos, suaves y rítmicos actúa directamente sobre el sistema linfático, responsable de eliminar toxinas y esencial en el buen funcionamiento del sistema inmune del organismo.

Sus efectos sobre la piel son apreciables ya que activa la circulación y mejora la microcirculación, por lo que está especialmente indicado en trastornos de las vías circulatorias y la celulitis, al evitar la retención de líquidos.

Además, el drenaje linfático es una técnica fundamental en el tratamiento de los linfedemas o edemas de causa linfática, en los que las piernas y/o los brazos sufren una hinchazón que persiste a pesar del reposo debido a un bloqueo en el sistema linfático.

Puede aplicarse sobre una sola zona del cuerpo, aunque su aplicación a nivel general presenta resultados más satisfactorios. El masaje linfático además de sus propiedades físicas también proporciona beneficios relajantes y eleva el bienestar y equilibrio del organismo.

Electrodepilación

Se trata de un método de depilación por acción de la corriente eléctrica. Desde la llegada de la depilación con láser se utiliza menos, aunque sigue siendo la solución ideal para el pelo blanco o el pelo residual que pueda quedar después de un tratamiento con láser o luz pulsada intensa.

Su finalidad es la destrucción y la eliminación del pelo por el paso de corriente eléctrica, ya sea por efecto químico (corriente galvánica) o por calor (alta frecuencia). Se sonda el pelo con una pequeña aguja, que es el electrodo activo, o bien se aplica una pinza para aplicar la electricidad.

Se trata de un método doloroso, por lo que en algunos casos puede requerir la aplicación de un anestésico tópico. Es importante que se realice por profesionales expertos, puesto que hay riesgo de quemaduras que pueden acabar convirtiéndose en cicatrices si no se tratan adecuadamente.

Electroexcisión

También conocida como electrofulguración. Consiste en la extirpación de pequeñas lesiones cutáneas benignas mediante aparatos de alta frecuencia, que cortan y coagulan simultáneamente.

Esta técnica sólo requiere anestesia local y no precisa de cuidados postoperatorios. Los pacientes deben seguir las recomendaciones de su médico y no arrancar las costras. Habitualmente no dejan cicatrices, salvo que se trate de lesiones muy profundas.

Electrolipólisis

La electrolipólisis consiste en la implantación en las zonas con grasa de agujas muy finas por parejas conectadas a un aparato generador de corrientes de baja frecuencia que modifican la permeabilidad de los adipocitos y eliminan la grasa de su interior. Pueden utilizarse de forma simultánea productos de aplicación tópica, que mejoran la transmisión o contienen fármacos.

La técnica mejora la circulación local, favorece la producción local de ciertas hormonas que intervienen en la combustión de las grasas y tonifica las estructuras cutáneas. Está especialmente indicada en el tratamiento de celulitis localizadas y discretas y permite la corrección del volumen corporal, ya que destruye adiposidades en zonas difíciles de tratar a través de dietas y ejercicio.

Es un tratamiento que se aplica en varias sesiones, cuyo número y extensión en el tiempo determinará el especialista. Los resultados del tratamiento mejoran si se combinan con otros programas estéticos que amplíen sus efectos sobre la zona (dietas, tonificación muscular y otros tratamientos locales).

Electroterapia

La electroterapia consiste en la aplicación de varios tipos de ondas y corrientes de intensidad baja que se aplican mediante bandas que envuelven las zonas a tratar, placas, agujas (de forma semejante a como suceden en la acupuntura) o electrodos en forma de pinzas. En términos generales son procedimientos que aumentan la temperatura y la circulación en la zona, mejoran el metabolismo de las grasas, reafirman la piel y modelan los contornos del cuerpo.

Una de sus principales funciones es servir de vía de penetración de sustancias terapéuticas que actúan sobre la zona tratada. Es muy conocido su uso en los métodos de gimnasia “pasiva”, puesto que provoca contracciones musculares similares a las del ejercicio activo. Son técnicas utilizadas principalmente en el tratamiento de la celulitis y las adiposidades localizadas, aunque también pueden utilizarse en casos de obesidad, flacidez y estrías.

Entre la amplia variedad de técnicas y tratamientos que engloba la electroterapia se encuentran electroexcisión y electrocoagulación, electrolipólisis, electrólisis (utilizada en depilación y en la sudoración excesiva), electroestimulación muscular para la gimnasia pasiva, ultrasonidos, termoterapia con infrarrojos y presoterapia.

Estos tratamientos requieren un número variable de sesiones que serán establecidas por el especialista y que dependerán de las características concretas de cada caso.

Esclerosis de varices

Es una de las técnicas más eficaces para el tratamiento de varices. Consiste en la inyección de una sustancia esclerosante dentro de una vena varicosa para lesionar e irritar su pared interna. La vena se convierte en un cordón fibroso que es reabsorbido poco a poco.

Requiere una exploración del paciente de pie, para determinar los trayectos venosos a esclerosar. Es importante palpar estas venas para hacerse una idea más clara de su trayectoria y consistencia. Una vez terminada la sesión, se coloca un sistema comprensivo durante cinco o seis días que facilite el vaciamiento venoso y evite inflamaciones.

Fitoterapia

La fitoterapia se basa en la utilización de las propiedades de las plantas para alcanzar objetivos terapéuticos de bienestar y salud. En este sentido y debido a la gran variedad de plantas medicinales e indicaciones que éstas poseen, podrían aplicarse como tratamiento complementario a cualquier terapia.

Las plantas pueden actuar sobre el organismo en forma de pastillas, infusiones o disueltas en el baño, además de a través de cremas o jabones. La fitoterapia se utiliza en el control del peso corporal ya que existen componentes naturales procedentes de las plantas con propiedades saciantes, inhibidoras del apetito o estimulantes del metabolismo.

En cuanto a sus propiedades en el cuidado dermatológico las plantas son utilizadas para limpiar y suavizar la piel, frenar su envejecimiento, nutrir y aumentar la elasticidad de la piel o luchar contra las estrías y arrugas.

Tiene acciones calmantes, suavizantes, desintoxicantes, útiles contra el acné en sus diversas variantes y también en el tratamiento de la soriasis.

Todo ello gracias a sus propiedades tonificantes, astringentes, antiinflamatorias, antisépticas, cicatrizantes, suavizantes, calmantes, emolientes, descongestionantes y refrescantes, entre otras. Su acción no sólo se extiende a la piel, sino también al cabello.

Flebectomía

La flebectomía consiste en la eliminación de pequeñas venas dilatadas superficiales mediante una pequeña intervención ambulatoria en cuyo desarrollo se emplea anestesia local. Es un método seguro y eficaz para el tratamiento de las várices de mediano y gran calibre.

Se practican pequeñas incisiones de no más de 2 milímetros. Mediante un instrumento similar a un ganchito que se utiliza en este tipo de intervenciones se extrae todo el trayecto varicoso. El tamaño de las incisiones hace innecesarias las suturas pues éstas se cierran por sí mismas y las convierte en prácticamente imperceptibles varios meses después de la intervención.

La recuperación, que como en el caso de todos los tratamientos será indicada por el facultativo y dependerá de las características de la variz o varices tratadas, puede ir desde el regreso inmediato a la actividad diaria, pasando por un día de reposo, o permanecer entre dos o tres días hasta su regreso a la rutina habitual que marcan el trabajo, el ejercicio físico y el ocio. Lo habitual es que sea necesario utilizar medias de compresión entre las dos y cuatro semanas posteriores a la flebectomía.

Flebología

La flebología es una especialidad de la Medicina dedicada al estudio de la anatomía y fisiología de las venas superficiales y profundas del cuerpo, así como sus principales patologías, incluyendo las várices y las hemorroides. La Medicina Estética se encarga principalmente del tratamiento de las varices.

Los métodos diagnósticos de esta disciplina se dividen en invasivos o no invasivos según necesiten atravesar la piel y los tejidos o sólo se realicen a nivel de piel. Lo habitual es la complementariedad de ambos tipos de pruebas. Entre las primeras se encuentran la flebografía, la flebodinamometría, la linfografía, la linfografía radiosiotópica o la angioresonancia y entre los segundos el eco Doppler y la fotopletismografía.

Las varices se producen como consecuencia de una mala circulación sanguínea que da lugar a una dilatación excesiva y permanente en las venas. En la aparición de várices influyen la herencia, las hormonas, el embarazo y la obesidad, además, el trastorno es más frecuente en las mujeres. Entre los síntomas más comunes se encuentran picores, dolor, cansancio, pesadez, hinchazón, calambres, cosquilleos y sensación de piernas dormidas.

Se clasifican de acuerdo a su tamaño: podemos distinguir entre las de mayor entidad que son venas dilatadas que sobresalen en la piel; las siguen venas de hasta tres centímetros denominadas várices reticulares que se aprecian por trasparencia en la piel, pero no tienen prominencia; y las telangiectasias o arañas vasculares que son venitas capilares que se encuentran en la epidermis.

Entre los tratamientos y técnicas que utiliza la Medicina Estética para erradicar las varices los más importantes son la escleroterapia, láserterapia, presoterapia, hidroterapia y ozonoterapia, el drenaje linfático y los ultrasonidos.

Fotodepilación

La fotodepilación es una técnica en la que se utilizan aplicaciones de luz intensa o láser sobre la piel para eliminar el vello. Durante este proceso se eliminan de forma selectiva los folículos pilosos, así como su capacidad de reproducción del vello y su reaparición se convierte en improbable. Las zonas de aplicación más frecuentes son las piernas y muslos, brazos y axilas, línea del bikini y labio superior.

Dependiendo de las características específicas del paciente la tecnología láser adapta los parámetros de longitud de onda, de intensidad y duración. La fotodepilación tiene que tener en cuenta factores como las características del folículo piloso, de la piel (sus distintos fototipos), el grosor del pelo y su fase de crecimiento, la edad, el sexo y la zona a depilar.

Las características que favorecen unos mejores resultados son pelo grueso y oscuro y una piel blanca. Las zonas más apropiadas son las ingles, las axilas y las piernas. En cuanto a los factores que no la benefician están el pelo fino y claro, la piel oscura y el área facial. Las zonas más complejas en el tratamiento son los lumbares, la zona superior de los brazos y las manos.

La fotodepilación no se recomienda durante el embarazo y lactancia y si existen determinadas patologías como epilepsia, herpes simple, fiebre, infecciones o diabetes, así como en tratamientos que produzcan fotosensibilidad.

Gimnasia pasiva

Se basa en la provocación de contracciones musculares semejantes a las del ejercicio físico, por medio de corriente eléctrica. Es indicada para el mantenimiento tanto del sistema muscular como de la salud en general, por el estímulo cardiorrespiratorio que proporciona.

La aplicación de la corriente se realiza con la colocación de electrodos en los músculos que se quieren estimular. Al paso de la corriente eléctrica variable se produce una contracción cuya intensidad se puede controlar. Este tratamiento puede ser un complemento del ejercicio físico, pero también es indicado para personas que no pueden realizar tal ejercicio. También se aplica en la rehabilitación de lesiones.

Hidroterapia

La hidroterapia consiste en utilizar el agua como elemento terapéutico, en cualquier forma, estado o temperatura. Sus técnicas más importantes suponen el uso de fangos y arcillas, aguas mineromedicinales de los balnearios, el agua marina y las algas y limos, o su aprovechamiento a través de sus efectos físicos y mecánicos.

Está especialmente indicada en los trastornos de la piel, como la psoriasis, el acné o las dermatitis, así como en su rejuvenecimiento y todo lo que se refiere a su salud y belleza. La patología a tratar indicará la forma de aplicación de la hidroterapia, ya sea a nivel local o general, fría o caliente, alternando las temperaturas y en forma de baños, duchas, mascarillas y cataplasmas, envolturas o frotaciones.

Existen aguas medicinales que se caracterizan por distintos componentes que priman en su composición y cuyos efectos beneficiosos se aplican en los distintos balnearios nacionales, en los que existen especialmente unas u otras: aguas sulfuradas, silicatadas, oligominerales y radioactivas, cloruradas sódicas, sulfatadas cálcicas, bicarbonadas o sulfato-bicarbonatadas.

La aplicación de arcillas, barros naturales y fangos termales en sus distintas formas están también recomendados no sólo en el tratamiento del rostro, sino también del pelo y el cuerpo, indicados por ello en casos de flacidez, celulitis o por sus propiedades exfoliantes y su capacidad para eliminar las impurezas del cuerpo.

Hilos de sustentación

El tratamiento, utilizado sobre todo para combatir la flaccidez en cara y cuello, consiste en la implantación subcutánea de hilos que permiten tirar de la piel caída y reposicionarla en un nivel más alto. Los hilos pueden tener autoanclaje, es decir, que no se fijan del extremo que tira en ningún tejido, o pueden ser de anclaje, en cuyo caso se fijan por un lado en la zona caída.

Se efectúa con anestesia local. Los resultados suelen ser satisfactorios para edades relativamente jóvenes, pero no basta en casos de flaccidez muy acentuada. La duración de los mismos es de dos años y el paciente se puede reincorporar a su vida cotidiana dos días después. Es una técnica muy poco agresiva. Los hilos con anclaje, que dan mejores resultados, requieren algunos puntos de sutura.

Homeopatía

La homeopatía es un método terapéutico fundado a principios del siglo XIX por el médico alemán Samuel Hahnemann que se basa en administrar pequeñas dosis de sustancias medicamentosas para activar las defensas del organismo y alcanzar progresivamente la mejoría o curación de las afecciones a tratar. El término procede de dos raíces griegas ‘homoios’ (similar o semejantes) y ‘pathos’ (enfermedad) y hace referencia a la filosofía del método: curar lo semejante con lo semejante.

Los productos homeopáticos son medicamentos regulados por el Ministerio de Sanidad y Consumo y como otros medicamentos se prescriben por médicos y se dispensan en establecimientos farmacéuticos. Son tratamientos que en muchos casos pueden ser complementarios de otras terapias de la Medicina Estética.

El origen de estos tratamientos homeopáticos suele ser vegetal, pero también puede ser animal, mineral o químico. La homeopatía se aplica, entre otros, en trastornos circulatorios como las varices y úlceras varicosas, alteraciones dermatológicas como los eczemas, urticarias, alergias solares, acné, forúnculos, herpes simple y zoster, psoriasis y verrugas, así como en el tratamiento de la celulitis, el control del peso o la flacidez