¿QUE TRATA LA MEDICINA ESTÉTICA?

ACNÉ Y SUS SECUELAS

El acné se caracteriza por una inflamación de la piel de causa bacteriana caracterizada por erupciones superficiales, que son ocasionadas por la oclusión de los poros de la misma a consecuencia de los cambios de la unión pilosebácea (folículo piloso y glándula sebácea).

Empieza en la pubertad y adolescencia, pero puede aparecer a cualquier edad debido a los cambios hormonales. Tiende a desaparecer y remitir después de la pubertad, pero a veces puede durar décadas. Las zonas más habituales donde aparece son la cara, el pecho, la espalda, los hombros y los brazos. La lesión se presenta en diferentes formas y grados de afectación:

  • Leve: comedones y espinillas
  • Moderado: pústulas y pápulas
  • Moderadamente grave: nódulos, quiste y pápulas simultáneamente y mezclados
  • Grave: zonas de nódulos y quistes dolorosos, de pústulas y pápulas y de comedones y espinillas, todo al mismo tiempo

El tratamiento es variado y depende de las circunstancias. Es importante el tratamiento para evitar las secuelas del acné, como marcas, manchas y pequeñas cicatrices en la piel, denominadas en “pico de hielo”.

ARRUGAS

Con el tratamiento adecuado podemos retrasar la aparición de estas arrugas, o de suavizarlas una vez se han establecido.

Son consecuencia de los movimientos expresivos faciales y se van acentuando con el paso de los años. Se localizan en la frente, el entrecejo, la zona externa de los ojos (patas de gallo), dorso de la nariz, alrededor de la boca (código de barras), surcos nasogenianos y comisuras bucales.

E l tratamiento idóneo para corregir las arrugas de la glabela es la inyección de toxina botulínica en cantidades mínimas, ya que relaja los músculos cuya contracción son la causa de la aparición de estas arrugas. El resultado es un rostro más relajados y sin arrugas, en definitiva, más joven.

La toxina actúa de forma selectiva y relaja la expresión del rostro. Si se aplica correctamente, el rostro no pierde expresividad. Su efecto se muestra a los tres días, aproximadamente de haber sido inyectada. Su duración oscila entre los cuatro y los seis meses, por lo que es necesario someterse al tratamiento dos o tres veces al año.

CELULITIS

Es una de las principales demandas de tratamientos en Medicina Estética. Sus causas son variadas y sus tratamientos múltiples y en permanente evolución. El médico estético debe escoger para cada paciente la técnica más adecuada, según las circunstancias.

Se trata de una alteración de las células adiposas caracterizada por afectar a casi todas las mujeres (95%), localizarse en zonas específicas, provocar acúmulos localizados de células grasas y causar un estancamiento de la microcirculación y los líquidos.

Su grado de evolución depende de las vidas metabólicas como la pubertad, menstruación, embarazos, etc. También se da en hombres, pero con menor frecuencia. La localización puede ser en trocanteres (pistoleras), a todo lo largo de la pierna, abdomen, rodilla, brazos, pantorrillas, etc. Puede llegar a ser dolorosa.

El tratamiento más frecuente es la mesoterapia asociada a técnicas como ultrasonidos, presoterapia, masaje subdérmico, radiofrecuencia, etc. Requiere un mantenimiento habitual.

CICATRICES Y QUELOIDES

Son el resultado de la reparación de la piel ante una lesión que la haya roto. Su coloración varía a lo largo del tiempo: son rojas al principio y posteriormente, en un plazo aproximado de un año, se hacen blanquecinas o adquieren un tono similar al de la piel. Cada zona del cuerpo tiene una tendencia de cicatrización: los párpados es donde mejor cierran y el escote donde peor.

CICATRIZ

Si la cicatriz está abultada pero no ha salido de los bordes de la herida, se la denomina cicatriz hipertrófica y, si sale de los bordes, se la llama queloides. Nunca desaparecen por completo, pero sí que se pueden atenuar y a veces lo hacen espontáneamente. En caso contrario, el médico estético aplicará el tratamiento más adecuado al caso. Se pueden utilizar infiltraciones Intralesionales y láseres.

CICATRIZ QUELOIDE

Si la cicatriz está abultada pero no ha salido de los bordes de la herida, se la denomina cicatriz hipertrófica y, si sale de los bordes, se la llama queloides. Nunca desaparecen por completo, pero sí que se pueden atenuar y a veces lo hacen espontáneamente. En caso contrario, el médico estético aplicará el tratamiento más adecuado al caso. Se pueden utilizar infiltraciones Intralesionales y láseres.

CUPEROSIS Y ROSÁCEA

ROSÁCEA

Consiste en la presencia de venas rojas dilatadas en el rostro. Es frecuente en pieles que enrojecen con el cambio de temperatura, emociones, alcohol o algunos alimentos. Otros factores que la desencadenan y la agravan son la herencia genética, los cambios hormonales y el embarazo. En el caso de la rosácea, aparecen también granitos parecidos a los del acné.

El tratamiento más recomendable es con láser o luz pulsada, así como la aplicación de cremas tópicas específicas. Es muy importante proteger la piel del sol.

ESTRÍAS

ESTRÍAS

Son cicatrices atróficas de la piel, resultado de estiramientos bruscos de la misma. Las causas más comunes que la provocan son el crecimiento durante la adolescencia (en mamas, caderas y piernas), la gestación (en abdomen y caderas), los aumentos de peso, la musculación, las alteraciones endocrinas y ciertos tratamientos.

Son de color rojo y con el tiempo se blanquean. Se convierten en líneas blancas, deprimidas al tacto. El único tratamiento que las elimina por completo es la extirpación quirúrgica, y ésta sólo puede realizarse en el abdomen. Sí que se mejora notablemente su aspecto a través de dermoabrasión, peelings, mesoterapia, etc. Es muy importante que el médico inicie el tratamiento lo antes posible a fin de obtener los mejores resultados.

ENVEJECIMIENTO DE LA PIEL

Es un proceso dinámico cuya evolución depende de factores genéticos, hormonales y ambientales. El envejecimiento de la piel se debe también a condicionantes intrínsecos (cronológicos) y extrínsecos (fotoenvejecimiento).

El resultado es que la piel sufre alteraciones en epidermis y dermis, a la vez que se produce una reducción del tejido graso subcutáneo. Las consecuencias son sequedad, flacidez, pérdida de elasticidad, menor capacidad de regeneración, menor espesor y una acentuación de los pliegues, lo que desemboca en la aparición de arrugas.

Los implantes faciales son una técnica muy utilizada para atenuar este problema. Hay gran variedad de materiales de relleno en el mercado: los hay reabsorbibles y no reabsorbibles. Estos últimos son indicados sólo para surcos nasolabiales profundos y para pérdida de volumen en los pómulos.

FLACIDEZ MUSCULAR

Es la pérdida de consistencia al tacto en la musculatura, incluso en contracción. Las causas más frecuentes son el sedentarismo, reposo post traumatismos u otras afecciones. Es importante diferenciarla de la grasa localizada.

Los tratamientos más recomendables son plataformas vibratorias y electroterapia de estimulación muscular. El médico orientará además al paciente para que incremente su actividad física habitual.

FLACIDEZ EN LA PIEL

Consiste en el descolgamiento o exceso de piel que aparece por causas genéticas, adelgazamientos bruscos, períodos postgestacionales y la edad. A partir de los 40 ó 50 años, todas las personas la sufren en mayor o menor medida. Afecta tanto a la cara como al cuerpo.

Las técnicas para mejorarla más utilizadas son mesoterapia, electroterapia y radiofrecuencia. En casos muy graves hay que recurrir a la cirugía. Al ser una afección que empeora con el tiempo, es importante realizar controles periódicos y mantenimiento de los resultados conseguidos.

GRASA LOCALIZADA

Es el acúmulo graso que se deposita entre la piel y los músculos provocando alteraciones en la silueta corporal. Aunque existe una predisposición genética individual, suele aparecer tras la pubertad y se puede mantener durante toda la vida si no se realizan tratamientos. Empeora cuando se engorda y se reduce ligeramente cuando se adelgaza, aunque nunca baja en la misma proporción que el resto del cuerpo.

No hay que confundirla con celulitis o piel de naranja, que son problemas de piel que pueden o no estar asociados a grasa localizada. Tampoco a la obesidad, en la que se produce un aumento proporcionado de toda la grasa corporal.

El médico estético realizará una exploración y descartará otras causas a los que pueda deberse la alteración de la silueta (problemas óseos o musculares). Debe ser realista con el paciente a la hora de hablar de posibles resultados. Hay muchos tratamientos para combatir la grasa localizada: mesoterapia, ultrasonidos, radiofrecuencia, liposucción, etc.

HIRSUTISMO

Es el término médico que denomina el crecimiento excesivo de vello en mujeres siguiendo un patrón masculino de distribución, como en patillas, barbilla, cuello, areolas mamarias, tórax, muslos, espalda y cerca del ombligo. En casi todos los casos genera un problema estético. Es un trastorno que afecta aproximadamente al 10% de las mujeres en edad fértil.

Con la edad y en especial con la menopausia, la cantidad de vello facial se incrementa y en muchas ocasiones se transforma en pelo terminal, debido al aumento de los niveles de testosterona. El incremento de esta hormona también puede deberse a obesidad, síndrome de ovario poliquístico, hipotiroidismo, afecciones de las glándulas suprarrenales y la utilización de ciertos medicamentos (minoxidil, fenitoína, esteroides, anabolizantes, ciclosporina, corticoides y algunos contraceptivos orales).

El tratamiento depende de la causa que lo provoca, aunque los más utilizados son la fotodepilación y el uso de retardadores del crecimiento del vello. Es imprescindible una exploración física y, en muchos casos, una analítica de los niveles hormonales. No obstante, es frecuente el hirsutismo idiopático, es decir, de origen desconocido.

OBESIDAD Y SOBREPESO

La obesidad consiste en el aumento del tejido adiposo en el cuerpo de manera desproporcionada, lo que provoca perjuicios en la salud e inestetismos. El médico clasificará la obesidad de acuerdo con el índice de masa corporal del paciente (que relaciona peso y estatura). También se mide el índice cintura-cadera, pues el acumulo de grasa en la zona abdominal implica un mayor grado de complicaciones.

Los pilares básicos para su tratamiento son la modificación de los hábitos de alimentación y la actividad física. El tratamiento del paciente con problemas de peso siempre debe ser personalizado, para adaptarse a las necesidades individuales.

QUERATOSIS ACTÍNICA Y CUERNO CUTÁNEO

Son lesiones benignas de muy distinta apariencia, tamaño y número. En general son pequeñas manchas elevadas bien definidas, con superficie rugosa algo fisurada. El color varía desde el negro hasta el amarillo, pasando por diversas tonalidades de marrón. Suelen darse en ancianos, aunque recientemente también están apareciendo en personas de raza blanca que han tomado el sol en exceso.

CUERNO CUTANEO

Es muy importante diagnosticarlas para diferenciarlas de lesiones malignas. Según su localización y extensión, se optará por diferentes terapias: ácidos a altas concentraciones, láser, electrocoagulación, congelación o LED’s con ALA.

QUERATOSIS ACTÍNICA

QUISTES DE MILLIUM

Son los llamados puntos blancos, es decir, pequeños bultitos de color blanco o crema que suelen aparecer en la cara: alrededor de la zona periocular y pómulos. A veces están asociados al acné y otras veces aparecen después de quemaduras solares, tras la exposición crónica al sol y en fumadores habituales.

Se diagnostican mediante observación directa. Se extraen con una aguja y no queda cicatriz ni marca, pero es muy importante extremar la higiene y, sobre todo, corregir las causas que los provocaron: acné, sol y tabaco.

QUISTES SEBASEOS

Consisten en tumores benignos más o menos grandes, bien localizados, redondos e indoloros. Suelen crecer rápidamente y aparecen en cualquier parte del cuerpo, cara y cuero cabelludo donde existan glándulas sebáceas. Se causan por el cierre al exterior de una de estas glándulas.

El médico estético la diagnostica a través de la visión directa y la palpación, para descartar lesiones vasculares de aspecto similar. Se extirpan quirúrgicamente con anestesia local. Es conveniente eliminarlos cuando son pequeños, puesto que dejan cicatriz.

Manchas cutáneas y alteraciones en la pigmentación

Son áreas de pigmentación parduscas, más o menos claras, según su evolución; con formas y tamaños variables, que aparecen en la cara, cuello, escote, brazos y manos, y en general en zonas expuestas al sol. Son debidas a un crecimiento o aumento de actividad de los melanocitos (células que dan el color a la piel), por la acción del sol o por el propio envejecimiento de la piel. En cualquier caso, el sol las empeora.

Antes del tratamiento, el médico hará una exploración de las mismas (dermatoscopia, luz de Wood), para descartar alteraciones premalignas y planificar el tratamiento más adecuado.

NEVOS

El nevo es el crecimiento benigno de células de la piel. Si están pigmentadas, dan lugar a nevos epidérmicos (lunares con aspecto verrugoso). Otras veces aparecen como nevo azul, es decir, un pequeño lunar redondo y liso de color azul. No se conocen las causas que los provocan, pero siempre son benignos.

No obstante, su aspecto a veces es parecido al de otras lesiones de la piel que pueden no ser inofensivas. Por eso es muy recomendable que el médico estético realice una dermatoscopia para descartar malignidad. Se tratan con láser, aunque los nevos muy grandes pueden requerir cirugía.

Puntos de rubí

También conocidos como angioma simple o hemangioma cereza.

Son pequeños puntos sobreelevados lisos de color rojo o morado que aparecen en tronco y menos frecuente en brazos o piernas.

No tiene repercusión médica, aunque a veces pueden picar un poco.

Su tratamiento es por estética y consiste en cauterizarlos con láser, frío o electrocoagulación.

Varices estéticas

Se forman por dilataciones anómalas de las venas de las piernas, debidas a la incapacidad de la pared venosa de mantener su función e impulsar la sangre hacia el corazón. Además de los problemas estéticos que causan, pueden originar complicaciones como flebitis, trombosis, úlceras, hiperpigmentaciones y estasis sanguíneo, lo que ocasiona pesadez, hormigueos y edemas.

Antes de comenzar los tratamientos, el médico realiza una exploración completa de ambas piernas para descartar patologías profundas y contraindicaciones. Los tratamientos más eficaces son microflebectomía (con anestesia local), inyecciones con esclerosantes o microespuma, crioesclerosis, fotoesclerosis o esclerosis con láser y la radiofotoesclerosis, técnica que combina láser y radiofrecuencia.

Los tratamientos eliminan las varices que ya han aparecido, pero no previenen las causas que las originan, por lo que es posible que aparezcan otras nuevas. Sí que se pueden tratar de prevenir con medidas higiénico-dietéticas que recomendará su médico estético.

Verrugas

Pueden ser planas o abultadas. El tratamiento a escoger depende de su localización, pero los más comunes son láser, electrocoagulación, congelación, ácidos a altas concentraciones y preparados dermatológicos especiales.

VERRUGAS PLANAS

En todos los casos el médico estético debe hacer un diagnóstico preciso y decidir el tratamiento más idóneo. Las verrugas curan sin dejar cicatrices, pero es muy importante eliminarlas todas debido a su carácter infeccioso.

VERRUGAS ELEVADAS
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