TÉCNICAS Y TRATAMIENTOS

La presente sección y sus apartados ofrecen una breve información divulgativa para personas interesadas en la medicina estética. No se incluyen técnicas quirúrgicas de envergadura, que son materia que corresponde a los cirujanos estéticos.

Antienvejecimiento

Una de las consultas más habituales es el tratamiento y prevención de los efectos del envejecimiento propio de la piel. Este proceso se caracteriza por:

  • Pérdida de elastina y de colágeno
  • La piel se presenta más seca y ajada
  • La epidermis está más adelgazada y el estrato corneo tarda más en regenerarse
  • Disminución de su secreción sebácea
  • Vascularización disminuida

Para conseguir el efecto de rejuvenecimiento de la piel se aplican técnicas como:

  • Radiofrecuencia, para redefinir el ovalo y compactar la piel
  • Fotorrejuvenecimiento facial no ablativa, para homogenizar la tonalidad y textura de la piel
  • Electroporación-transdérmica y mesoterapias faciales, que potencian una hidratación a nivel profundo
  • De esta manera se consigue prevenir los efectos del tiempo y agentes externos.

Blanqueamiento dental

Este campo se trata con gran variedad de tecnologías y medios cosméticos en los que se trata en conjunto todos estos efectos, consiguiendo una mejora en la apariencia de la piel y en su luminosidad.

Consiste en la aclaración o eliminación de las manchas o coloraciones no deseadas en los dientes, que son consecuencia de hábitos como fumar, ingerir algunas bebidas o alimentos (café, refrescos de cola, cítricos, espinacas, vino tinto). Otras veces se deben a alguna enfermedad, traumatismos o a tratamientos con fármacos como la tetraciclina durante la infancia.

El objetivo es conseguir el blanqueamiento sin dañar el esmalte o la dentina. Para eso se aplican geles oxidantes fotosensibles. Estos productos se filtran a través del esmalte y provocan la oxidación de la dentina, lo que produce un aclaramiento de los tejidos dentarios. El resultado dependerá de cada paciente, quien durante cierto tiempo no puede usar ni pastas dentífricas ni enjuagues.

Existe un tratamiento con peróxido de carbamida que se puede realizar en el propio domicilio. En este caso, el producto se aplica a una férula que se amolda a los dientes y que se coloca de noche. En las clínicas, se suele utilizar peróxido de hidrógeno, que requiere la aplicación de luz de plasma, luz láser o lámpara de polimerizar para su activación. La duración aproximada del tratamiento es de una hora. Actualmente se está ensayando un nuevo sistema que utiliza ozono.

Carboxiterapia

Es un tratamiento no quirúrgico en el que se usa terapéuticamente el anhídrido carbónico (CO2) por vía percutánea, subcutánea o intradérmica. Se aplica para mejorar la microcirculación sanguínea en caso de úlceras vasculares, para reducir los tejidos grasos (mediante la ruptura de la membrana de la célula grasa) y para rejuvenecimiento cutáneo. En este último caso, se consigue una oxigenación que mejora notablemente la elasticidad de la piel. También se utiliza como complemento de la lipoescultura.

La terapia consiste en microinyecciones de CO2 médico en la zona a tratar, mediante una finísima aguja conectada a un aparato que regula la velocidad del flujo, el tiempo de infusión y la dosis. Este gas no representa ningún peligro, puesto que es el mismo que expulsa nuestro cuerpo a través de la respiración. Los tratamientos corporales suelen ser de unas 20 sesiones, que se suelen realizar dos veces a la semana. Los tratamientos faciales se suministran una vez a la semana. Cada sesión requiere unos 20 minutos y el paciente puede reanudar sus actividades habituales inmediatamente.

Crioterapia

La crioterapia engloba un conjunto de técnicas que utilizan el descenso de la temperatura corporal como método terapéutico. Para ello se utilizan sistemas como baños, aplicación de compresas heladas, masajes con hielo, pulverizaciones refrigerantes o aplicación de sustancias que generan frío.

Las aplicaciones de la crioterapia van desde la celulitis a la flacidez pasando por las adiposidades localizadas o la eliminación de verrugas. El frío tiene un efecto tensor sobre la piel al estimular la contracción de sus fibras elásticas y sobre el metabolismo de la grasa, ya que estimula mecanismos que intentan elevar la temperatura en la zona tratada, lo que conduce a una eliminación más rápida de las toxinas y a una tonificación de los tejidos.

La crioterapia se utiliza en el tratamiento antienvejecimiento de la piel y sus síntomas como la atonía, la flacidez, la desvitalización y las arrugas. El descenso de la temperatura puede ayudar a mejorar el contorno de aquellas zonas del cuerpo en las que se acumula la grasa no deseada como los glúteos, las caderas o el abdomen.

Es un método muy utilizado para la eliminación de las verrugas mediante su congelación. La congelación de la verruga supone la destrucción de las células de la piel que la provocan y suprime su capacidad de multiplicarse.

Dermoabrasión

Técnica para regenerar homogéneamente las capas más externas de la piel mediante su exfoliación mecánica (lijado), hasta llegar a la dermis. Es muy apropiada para el tratamiento de estrías, cicatrices planas, marcas de acné y, en general, cualquier proceso que haya alterado la uniformidad de la piel.

Dietoterapia

La Dietoterápia utiliza la relación entre alimentos y nutrición como herramienta para tratar enfermedades y trastornos relacionados con la alimentación. Las dietas terapéuticas suponen una modificación de la alimentación habitual, que responde a las características de cada paciente, para conseguir curar una afección, complementar un tratamiento farmacológico o servir de apoyo a otras técnicas de la Medicina Estética.

Tiene como objetivo restablecer los posibles desequilibrios bioquímicos a los que se enfrenta el organismo y que en ocasiones pueden alterar el bienestar físico. Estas dietas proporcionan la cantidad, frecuencia y calidad adecuada de micronutrientes para restaurar este equilibrio y mejorar los niveles de bienestar y salud. La dieta es además una importante herramienta para el control del peso corporal -su disminución, aumento o mantenimiento- y la lucha contra el envejecimiento.

Existen distintos tipos de dietas terapéuticas que se adaptan a las necesidades de cada paciente. Entre ellas se encuentran las dietas controladas en energía; las dietas controladas en glúcidos, en las que se eliminan los carbohidratos de absorción rápida; las dietas controladas en proteínas; las dietas controladas en lípidos; las dietas modificadas en sodio; y las dietas controladas en potasio.

Drenaje linfático

El drenaje linfático es una especialidad de masaje que mediante una combinación de movimientos lentos, suaves y rítmicos actúa directamente sobre el sistema linfático, responsable de eliminar toxinas y esencial en el buen funcionamiento del sistema inmune del organismo.

Sus efectos sobre la piel son apreciables ya que activa la circulación y mejora la microcirculación, por lo que está especialmente indicado en trastornos de las vías circulatorias y la celulitis, al evitar la retención de líquidos.

Además, el drenaje linfático es una técnica fundamental en el tratamiento de los linfedemas o edemas de causa linfática, en los que las piernas y/o los brazos sufren una hinchazón que persiste a pesar del reposo debido a un bloqueo en el sistema linfático.

Puede aplicarse sobre una sola zona del cuerpo, aunque su aplicación a nivel general presenta resultados más satisfactorios. El masaje linfático además de sus propiedades físicas también proporciona beneficios relajantes y eleva el bienestar y equilibrio del organismo.

Electrodepilación

Se trata de un método de depilación por acción de la corriente eléctrica. Desde la llegada de la depilación con láser se utiliza menos, aunque sigue siendo la solución ideal para el pelo blanco o el pelo residual que pueda quedar después de un tratamiento con láser o luz pulsada intensa.

Su finalidad es la destrucción y la eliminación del pelo por el paso de corriente eléctrica, ya sea por efecto químico (corriente galvánica) o por calor (alta frecuencia). Se sonda el pelo con una pequeña aguja, que es el electrodo activo, o bien se aplica una pinza para aplicar la electricidad.

Se trata de un método doloroso, por lo que en algunos casos puede requerir la aplicación de un anestésico tópico. Es importante que se realice por profesionales expertos, puesto que hay riesgo de quemaduras que pueden acabar convirtiéndose en cicatrices si no se tratan adecuadamente.

Electroexcisión

También conocida como electrofulguración. Consiste en la extirpación de pequeñas lesiones cutáneas benignas mediante aparatos de alta frecuencia, que cortan y coagulan simultáneamente.

Esta técnica sólo requiere anestesia local y no precisa de cuidados postoperatorios. Los pacientes deben seguir las recomendaciones de su médico y no arrancar las costras. Habitualmente no dejan cicatrices, salvo que se trate de lesiones muy profundas.

Electrolipólisis

La electrolipólisis consiste en la implantación en las zonas con grasa de agujas muy finas por parejas conectadas a un aparato generador de corrientes de baja frecuencia que modifican la permeabilidad de los adipocitos y eliminan la grasa de su interior. Pueden utilizarse de forma simultánea productos de aplicación tópica, que mejoran la transmisión o contienen fármacos.

La técnica mejora la circulación local, favorece la producción local de ciertas hormonas que intervienen en la combustión de las grasas y tonifica las estructuras cutáneas. Está especialmente indicada en el tratamiento de celulitis localizadas y discretas y permite la corrección del volumen corporal, ya que destruye adiposidades en zonas difíciles de tratar a través de dietas y ejercicio.

Es un tratamiento que se aplica en varias sesiones, cuyo número y extensión en el tiempo determinará el especialista. Los resultados del tratamiento mejoran si se combinan con otros programas estéticos que amplíen sus efectos sobre la zona (dietas, tonificación muscular y otros tratamientos locales).

Electroterapia

La electroterapia consiste en la aplicación de varios tipos de ondas y corrientes de intensidad baja que se aplican mediante bandas que envuelven las zonas a tratar, placas, agujas (de forma semejante a como suceden en la acupuntura) o electrodos en forma de pinzas. En términos generales son procedimientos que aumentan la temperatura y la circulación en la zona, mejoran el metabolismo de las grasas, reafirman la piel y modelan los contornos del cuerpo.

Una de sus principales funciones es servir de vía de penetración de sustancias terapéuticas que actúan sobre la zona tratada. Es muy conocido su uso en los métodos de gimnasia “pasiva”, puesto que provoca contracciones musculares similares a las del ejercicio activo. Son técnicas utilizadas principalmente en el tratamiento de la celulitis y las adiposidades localizadas, aunque también pueden utilizarse en casos de obesidad, flacidez y estrías.

Entre la amplia variedad de técnicas y tratamientos que engloba la electroterapia se encuentran electroexcisión y electrocoagulación, electrolipólisis, electrólisis (utilizada en depilación y en la sudoración excesiva), electroestimulación muscular para la gimnasia pasiva, ultrasonidos, termoterapia con infrarrojos y presoterapia.

Estos tratamientos requieren un número variable de sesiones que serán establecidas por el especialista y que dependerán de las características concretas de cada caso.

Esclerosis de varices

Es una de las técnicas más eficaces para el tratamiento de varices. Consiste en la inyección de una sustancia esclerosante dentro de una vena varicosa para lesionar e irritar su pared interna. La vena se convierte en un cordón fibroso que es reabsorbido poco a poco.

Requiere una exploración del paciente de pie, para determinar los trayectos venosos a esclerosar. Es importante palpar estas venas para hacerse una idea más clara de su trayectoria y consistencia. Una vez terminada la sesión, se coloca un sistema comprensivo durante cinco o seis días que facilite el vaciamiento venoso y evite inflamaciones.

Fitoterapia

La fitoterapia se basa en la utilización de las propiedades de las plantas para alcanzar objetivos terapéuticos de bienestar y salud. En este sentido y debido a la gran variedad de plantas medicinales e indicaciones que éstas poseen, podrían aplicarse como tratamiento complementario a cualquier terapia.

Las plantas pueden actuar sobre el organismo en forma de pastillas, infusiones o disueltas en el baño, además de a través de cremas o jabones. La fitoterapia se utiliza en el control del peso corporal ya que existen componentes naturales procedentes de las plantas con propiedades saciantes, inhibidoras del apetito o estimulantes del metabolismo.

En cuanto a sus propiedades en el cuidado dermatológico las plantas son utilizadas para limpiar y suavizar la piel, frenar su envejecimiento, nutrir y aumentar la elasticidad de la piel o luchar contra las estrías y arrugas.

Tiene acciones calmantes, suavizantes, desintoxicantes, útiles contra el acné en sus diversas variantes y también en el tratamiento de la psoriasis.

Todo ello gracias a sus propiedades tonificantes, astringentes, antiinflamatorias, antisépticas, cicatrizantes, suavizantes, calmantes, emolientes, descongestionantes y refrescantes, entre otras. Su acción no sólo se extiende a la piel, sino también al cabello.

Flebectomía

La flebectomía consiste en la eliminación de pequeñas venas dilatadas superficiales mediante una pequeña intervención ambulatoria en cuyo desarrollo se emplea anestesia local. Es un método seguro y eficaz para el tratamiento de las várices de mediano y gran calibre.

Se practican pequeñas incisiones de no más de 2 milímetros. Mediante un instrumento similar a un ganchito que se utiliza en este tipo de intervenciones se extrae todo el trayecto varicoso. El tamaño de las incisiones hace innecesarias las suturas pues éstas se cierran por sí mismas y las convierte en prácticamente imperceptibles varios meses después de la intervención.

La recuperación, que como en el caso de todos los tratamientos será indicada por el facultativo y dependerá de las características de la variz o varices tratadas, puede ir desde el regreso inmediato a la actividad diaria, pasando por un día de reposo, o permanecer entre dos o tres días hasta su regreso a la rutina habitual que marcan el trabajo, el ejercicio físico y el ocio. Lo habitual es que sea necesario utilizar medias de compresión entre las dos y cuatro semanas posteriores a la flebectomía.

Flebología

La flebología es una especialidad de la Medicina dedicada al estudio de la anatomía y fisiología de las venas superficiales y profundas del cuerpo, así como sus principales patologías, incluyendo las várices y las hemorroides. La Medicina Estética se encarga principalmente del tratamiento de las varices.

Los métodos diagnósticos de esta disciplina se dividen en invasivos o no invasivos según necesiten atravesar la piel y los tejidos o sólo se realicen a nivel de piel. Lo habitual es la complementariedad de ambos tipos de pruebas. Entre las primeras se encuentran la flebografía, la flebodinamometría, la linfografía, la linfografía radioisotópica o la angiorresonancia y entre los segundos el eco Doppler y la fotopletismografía.

Las varices se producen como consecuencia de una mala circulación sanguínea que da lugar a una dilatación excesiva y permanente en las venas. En la aparición de várices influyen la herencia, las hormonas, el embarazo y la obesidad, además, el trastorno es más frecuente en las mujeres. Entre los síntomas más comunes se encuentran picores, dolor, cansancio, pesadez, hinchazón, calambres, cosquilleos y sensación de piernas dormidas.

Se clasifican de acuerdo a su tamaño: podemos distinguir entre las de mayor entidad que son venas dilatadas que sobresalen en la piel; las siguen venas de hasta tres centímetros denominadas varices reticulares que se aprecian por transparencia en la piel, pero no tienen prominencia; y las telangiectasias o arañas vasculares que son venitas capilares que se encuentran en la epidermis.

Entre los tratamientos y técnicas que utiliza la Medicina Estética para erradicar las varices los más importantes son la escleroterapia, láserterapia, presoterapia, hidroterapia y ozonoterapia, el drenaje linfático y los ultrasonidos.

FOTODEPILACIÓN

La fotodepilación es una técnica en la que se utilizan aplicaciones de luz intensa o láser sobre la piel para eliminar el vello. Durante este proceso se eliminan de forma selectiva los folículos pilosos, así como su capacidad de reproducción del vello y su reaparición se convierte en improbable. Las zonas de aplicación más frecuentes son las piernas y muslos, brazos y axilas, línea del bikini y labio superior.

Dependiendo de las características específicas del paciente la tecnología láser adapta los parámetros de longitud de onda, de intensidad y duración. La fotodepilación tiene que tener en cuenta factores como las características del folículo piloso, de la piel (sus distintos fototipos), el grosor del pelo y su fase de crecimiento, la edad, el sexo y la zona a depilar.

Las características que favorecen unos mejores resultados son pelo grueso y oscuro y una piel blanca. Las zonas más apropiadas son las ingles, las axilas y las piernas. En cuanto a los factores que no la benefician están el pelo fino y claro, la piel oscura y el área facial. Las zonas más complejas en el tratamiento son los lumbares, la zona superior de los brazos y las manos.

La fotodepilación no se recomienda durante el embarazo y lactancia y si existen determinadas patologías como epilepsia, herpes simple, fiebre, infecciones o diabetes, así como en tratamientos que produzcan fotosensibilidad.

Gimnasia pasiva

Se basa en la provocación de contracciones musculares semejantes a las del ejercicio físico, por medio de corriente eléctrica. Es indicada para el mantenimiento tanto del sistema muscular como de la salud en general, por el estímulo cardiorrespiratorio que proporciona.

La aplicación de la corriente se realiza con la colocación de electrodos en los músculos que se quieren estimular. Al paso de la corriente eléctrica variable se produce una contracción cuya intensidad se puede controlar. Este tratamiento puede ser un complemento del ejercicio físico, pero también es indicado para personas que no pueden realizar tal ejercicio. También se aplica en la rehabilitación de lesiones.

Hidroterapia

La hidroterapia consiste en utilizar el agua como elemento terapéutico, en cualquier forma, estado o temperatura. Sus técnicas más importantes suponen el uso de fangos y arcillas, aguas mineromedicinales de los balnearios, el agua marina y las algas y limos, o su aprovechamiento a través de sus efectos físicos y mecánicos.

Está especialmente indicada en los trastornos de la piel, como la psoriasis, el acné o las dermatitis, así como en su rejuvenecimiento y todo lo que se refiere a su salud y belleza. La patología a tratar indicará la forma de aplicación de la hidroterapia, ya sea a nivel local o general, fría o caliente, alternando las temperaturas y en forma de baños, duchas, mascarillas y cataplasmas, envolturas o frotaciones.

Existen aguas medicinales que se caracterizan por distintos componentes que priman en su composición y cuyos efectos beneficiosos se aplican en los distintos balnearios nacionales, en los que existen especialmente unas u otras: aguas sulfuradas, silicatadas, oligominerales y radioactivas, cloruradas sódicas, sulfatadas cálcicas, bicarbonadas o sulfato-bicarbonatadas.

La aplicación de arcillas, barros naturales y fangos termales en sus distintas formas están también recomendados no sólo en el tratamiento del rostro, sino también del pelo y el cuerpo, indicados por ello en casos de flacidez, celulitis o por sus propiedades exfoliantes y su capacidad para eliminar las impurezas del cuerpo.

Hilos de sustentación

El tratamiento, utilizado sobre todo para combatir la flaccidez en cara y cuello, consiste en la implantación subcutánea de hilos que permiten tirar de la piel caída y reposicionarla en un nivel más alto. Los hilos pueden tener autoanclaje, es decir, que no se fijan del extremo que tira en ningún tejido, o pueden ser de anclaje, en cuyo caso se fijan por un lado en la zona caída.

Se efectúa con anestesia local. Los resultados suelen ser satisfactorios para edades relativamente jóvenes, pero no basta en casos de flaccidez muy acentuada. La duración de los mismos es de dos años y el paciente se puede reincorporar a su vida cotidiana dos días después. Es una técnica muy poco agresiva. Los hilos con anclaje, que dan mejores resultados, requieren algunos puntos de sutura.

HOMEOPATÍA

La homeopatía es un método terapéutico fundado a principios del siglo XIX por el médico alemán Samuel Hahnemann que se basa en administrar pequeñas dosis de sustancias medicamentosas para activar las defensas del organismo y alcanzar progresivamente la mejoría o curación de las afecciones a tratar. El término procede de dos raíces griegas ‘homoios’ (similar o semejantes) y ‘pathos’ (enfermedad) y hace referencia a la filosofía del método: curar lo semejante con lo semejante.

Los productos homeopáticos son medicamentos regulados por el Ministerio de Sanidad y Consumo y como otros medicamentos se prescriben por médicos y se dispensan en establecimientos farmacéuticos. Son tratamientos que en muchos casos pueden ser complementarios de otras terapias de la Medicina Estética.

El origen de estos tratamientos homeopáticos suele ser vegetal, pero también puede ser animal, mineral o químico. La homeopatía se aplica, entre otros, en trastornos circulatorios como las varices y úlceras varicosas, alteraciones dermatológicas como los eczemas, urticarias, alergias solares, acné, forúnculos, herpes simple y zoster, psoriasis y verrugas, así como en el tratamiento de la celulitis, el control del peso o la flacidez.

Categorías: